27 noviembre 2020

Ficus elástica (Gomera)

El ficus elástica, árbol de hule, árbol del caucho o gomera son algunos de los nombres que recibe esta planta perennifolia del género Ficus. Fue introducida en Europa en 1815 como planta de interior, proveniente del nordeste de la India y el oeste de Indonesia, donde nace sobre troncos y ramas de otros árboles, desarrolla raíces aéreas y contrafuertes para anclarse al suelo y estrangula a su anfitrión (de ahí que pertenezca al grupo de los ficus estranguladores) llegando a formar árboles de 20 o 30 metros de altura con troncos de hasta 2 metros de diámetro.

Para la reproducción sexual de la planta es indispensable la avispa del higo, pero para el uso ornamental que nos ocupa reproducción se realiza más fácilmente por acodado aéreo. Podemos entender mejor cómo realizar el acodado aéreo del ficus en el siguiente video:


El cambio de maceta debe realizarse en primavera y el sustrato debe ser poroso, rico en turba, humus y materia orgánica y no debe tener menos de 20 centímetros de profundidad. 

Durante la poda, hay que protegerse las manos o tener cuidado porque sangra una especie de látex que puede ser muy irritante y de cierta toxicidad para ciertas mascotas. Por ello, es conveniente aplicar polvo de carbón o ceniza para proteger los cortes y evitar el goteo de látex. Si se podan las ramas superiores, brotarán nuevas ramas desde el tronco podado aumentando la frondosidad de la planta.

Requiere temperaturas de entre 16 y 21 grados y no tolera bien los cambios bruscos, por lo que en zonas frías únicamente servirá como planta de interior, pero teniendo en cuenta que necesita mucha luz e incluso el sol directo. Es recomendable girar el tiesto periódicamente si no es posible situar la planta en un lugar lo suficientemente iluminado y en invierto, si está expuesta a la calefacción, rociar las hojas cada tres o cuatro días.

El riego ha de ser moderado, comprobando que el sustrato está totalmente seco. Es necesario un buen drenaje para evitar acumulación de agua en las raíces que hará que las hojas inferiores comiencen a amarillear y caer. Se recomienda añadir fertilizante líquido al riego cada 15 días. En mi opinión, con abonar sólo durante primavera y verano es suficiente y siempre al menos la mitad de lo que señala el fabricante. Un exceso de abonado provoca el crecimiento deformado de las nuevas hojas y atrae a ciertas plagas en presencia de calor y humedad. Los ficus más viejos apenas necesitan agua y resisten muy bien la sequía.

Las plagas más habituales que podemos encontrar en el cuidado de esta planta son la araña roja y la cochinilla, y como siempre tendremos que actuar para detenerlas al menor síntoma.

Al estar plantada en maceta tenderá a tumbarse, por lo que tendremos que disponer lo necesario para guiarla y que crezca recta.

Es importante limpiar cada cierto tiempo las hojas, ya que el polvo que pueden acumular puede hacer que no reciban suficiente luz y comiencen a amarillearse.

Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Ficus_elastica

https://verdecora.es/blog/cuidados-ficus-elastica

https://fichas.infojardin.com/arboles/ficus-elastica-arbol-del-caucho.htm


04 noviembre 2020

El riego IV. Me he pasado regando a mi planta ¿Y ahora qué?

    

    A menudo ocurre que los síntomas de deshidratación y los de exceso de agua son similares (marchitamiento de la planta y caída de las hojas) y por tanto, se tiende a regar agravando así el problema. Antes de regar, hay que asegurarse de que el sustrato está completamente seco y si se tienen dudas, es preferible esperar un día más para cerciorarse, que pasarse regando. Una planta se recupera mucho mejor de la sequía (brotando de nuevo y perdiendo algunas hojas) que del ahogamiento, que suele tener muy mal pronóstico. Si te has excedido con el riego, puedes intentar hacer lo siguiente:

    Si la planta no lleva ahogada mucho tiempo, puedes probar a sacar el cepellón de la maceta y envolverlo en papel de periódico. Cambia el papel de periódico por otro nuevo cuando se sature de agua y repite el proceso hasta retirar toda la humedad posible. Aprovecha para revisar un poco las raíces y retirar cualquiera que no parezca sana. Vuelve a colocar el cepellón en la maceta rellenando con sustrato nuevo y no la vuelvas a regar durante un tiempo.

    Si la planta no se recupera, es posible que tenga hongos en la raíz y ésta se esté pudriendo. Tal situación tiene muy mal pronóstico, lo único que puedes intentar es aplicar un antifúngico y separar esa planta del resto.

03 noviembre 2020

El riego III. Formas de regar.

Riego natural por la parte superior.

Con esto nos referimos a la forma convencional. Es importante que la maceta tenga un buen drenaje, sobre todo si la maceta es de plástico o algún material que no traspire. Veremos en otra entrada cómo preparar bien una maceta.

Riego por inmersión.

Consiste en sumergir al menos la parte inferior de la maceta en un recipiente con agua y dejarla unos 15 minutos para que el sustrato absorba toda la humedad que necesita. Posteriormente se retira el recipiente con agua para evitar problemas de pudrición y hongos. Es útil con plantas que tienen tendencia a padecer hongos o si el sustrato de la maceta está viejo y apelmazado y le cuesta retener el agua regada desde arriba. Lo he utilizado mucho con macetas viejas de geranios.

Hidrojardinera o maceta de autorriego.

Las macetas autorriego irán suministrando el agua a medida que la planta lo necesite, sin riesgo de hongos. Únicamente deberás preocuparte de comprobar el nivel de agua en el depósito e ir rellenándolo cuando baje su nivel.

Las hay que ofrecen una visión directa del depósito a través de una pequeña ventanita y las hay que ofrecen el nivel a través de una boya flotante a la que se le “pincha” el palito medidor que sobresale del depósito. Tengo que recalcar que la mayoría de las macetas de este tipo que he tenido con boya, acaban perdiéndola en el depósito y sin posibilidad de comprobar el nivel. Llegados a ese punto, es uno mismo el que tiene que interpretar cuándo necesita agua la planta. Suponemos que cuando esto ocurre, se ha mantenido la planta el suficiente tiempo como para haber aprendido a “leerla”.

Es importante recalcar el uso responsable y tomar las medidas adecuadas para que no sean criaderos de mosquito tigre.

Respecto a la utilización de estas macetas, difiero con otras muchas informaciones que he leído. Muchos aconsejan no utilizarlas con drácenas y plantas tropicales que requieran riegos abundantes tipo chaparrón y posterior tiempo de secado. Sin embargo, he mantenido drácenas durante años en perfecto estado con este tipo de maceta y esta combinación presenta la ventaja de no dar ninguna oportunidad de cría al mosquito tigre; Las drácenas absorben en menos de dos días el contenido del depósito y retienen la humedad en su interior, dejando el depósito vacío sin agua estancada hasta el próximo riego y durante los varios días que requiere el secado del sustrato. En mi opinión, si hablamos de la costa mediterránea española, con suficiente humedad ambiental, este tipo de riego sí resulta suficientemente adecuado para ellas, si bien es preferible una maceta convencional con un buen drenaje. Lo mismo ocurre con las bulbosas. En una zona donde la presencia del mosquito tigre pueda ser un problema, esta combinación sí puede ser responsable y posible. Sin embargo, usar estas macetas para el tipo de plantas que están pensadas, es decir, aquellas que requieren un suministro constante de agua o riego frecuente, sí lo encuentro algo irresponsable. No se deben dejar depósitos de agua estancada en zonas problemáticas con el mosquito tigre.

¿Tienes alguna pregunta?

 Si algo no te ha quedado claro de alguna entrada de mi blog o tienes alguna consulta o sugerencia que hacerme, puedes contactar conmigo por...