Riego natural por la parte superior.
Con esto nos referimos a la forma convencional. Es importante que la maceta tenga un buen drenaje, sobre todo si la maceta es de plástico o algún material que no traspire. Veremos en otra entrada cómo preparar bien una maceta.
Riego por inmersión.
Consiste en sumergir al menos la parte inferior de la maceta en un recipiente con agua y dejarla unos 15 minutos para que el sustrato absorba toda la humedad que necesita. Posteriormente se retira el recipiente con agua para evitar problemas de pudrición y hongos. Es útil con plantas que tienen tendencia a padecer hongos o si el sustrato de la maceta está viejo y apelmazado y le cuesta retener el agua regada desde arriba. Lo he utilizado mucho con macetas viejas de geranios.
Hidrojardinera o maceta de autorriego.
Las macetas autorriego irán suministrando el agua a medida que la planta lo necesite, sin riesgo de hongos. Únicamente deberás preocuparte de comprobar el nivel de agua en el depósito e ir rellenándolo cuando baje su nivel.
Las hay que ofrecen una visión directa del depósito a través de una pequeña ventanita y las hay que ofrecen el nivel a través de una boya flotante a la que se le “pincha” el palito medidor que sobresale del depósito. Tengo que recalcar que la mayoría de las macetas de este tipo que he tenido con boya, acaban perdiéndola en el depósito y sin posibilidad de comprobar el nivel. Llegados a ese punto, es uno mismo el que tiene que interpretar cuándo necesita agua la planta. Suponemos que cuando esto ocurre, se ha mantenido la planta el suficiente tiempo como para haber aprendido a “leerla”.
Es importante recalcar el uso responsable y tomar las medidas adecuadas para que no sean criaderos de mosquito tigre.
Respecto a la utilización de estas macetas, difiero con otras muchas informaciones que he leído. Muchos aconsejan no utilizarlas con drácenas y plantas tropicales que requieran riegos abundantes tipo chaparrón y posterior tiempo de secado. Sin embargo, he mantenido drácenas durante años en perfecto estado con este tipo de maceta y esta combinación presenta la ventaja de no dar ninguna oportunidad de cría al mosquito tigre; Las drácenas absorben en menos de dos días el contenido del depósito y retienen la humedad en su interior, dejando el depósito vacío sin agua estancada hasta el próximo riego y durante los varios días que requiere el secado del sustrato. En mi opinión, si hablamos de la costa mediterránea española, con suficiente humedad ambiental, este tipo de riego sí resulta suficientemente adecuado para ellas, si bien es preferible una maceta convencional con un buen drenaje. Lo mismo ocurre con las bulbosas. En una zona donde la presencia del mosquito tigre pueda ser un problema, esta combinación sí puede ser responsable y posible. Sin embargo, usar estas macetas para el tipo de plantas que están pensadas, es decir, aquellas que requieren un suministro constante de agua o riego frecuente, sí lo encuentro algo irresponsable. No se deben dejar depósitos de agua estancada en zonas problemáticas con el mosquito tigre.

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